Por
una seguidilla interminable de sucesos con prácticas
nocivas para la salud y de abuso de sustancias en los anales
de los juegos olímpicos de San Luis, Londres, Estocolmo,
Los Angeles, Berlín, Helsinki, Melbourne y Roma, se
origina en Tokio (1964), la oposición del COI al dopaje
con los “inolvidables” abanderados del “fair
play” Avery Brundage y el príncipe médico
Alexander de Merode.
Qué
decir del momento actual?, cuando aún por fuera del
deporte competitivo, en el deporte recreativo, en los gimnasios,
en loa establecimientos escolares, la “plaga”
-la epidemia de la Vigorexia- amenaza a miles de personas
que sometidas a tratamientos no ortodoxos abusan, mal aconsejados
ó por automedicación (uso de sustancias farmacologicamente
activas sin prescripción médica) de elementos
dopantes nocivos para la salud. Esta adicción patológica
a vitaminas, minerales energizantes, estimulantes, hormonas,
recuperantes y otras “chichas” traerá a
no dudarlo, serias consecuencias: aumento de la morbimortalidad
por problemas cardiovasculares, cánceres de hígado,
genitales, y osteomusculares, como también insuficiencia
renal, enfermedades metabólicas serias (diabetes, osteoporosis,
dislipidemias, trastornos de la tiroides), atrofias orgánicas
y trastornos cerebrales irreversibles entre otros.
La
moda se combina con preocupación; los profesionales
de la salud no podemos recomendar prácticas indebidas
y malsanas. Sólo podemos llamar la atención
sobre los peligros potenciales de algo que se nos está
saliendo de las manos, el doping en cualesquiera de sus manifestaciones.
Ojo señores dirigentes, entrenadores, masajistas, profesores,
padres de familia, deportistas, de todos es el compromiso
moral y ético. La actividad física bien programada
y asesorada por profesionales idóneos, aumenta no sólo
la calidad de vida, sino también, la cantidad de la
misma.
Si
quiere sentirse vital y útil a la sociedad no conjugue
en tiempo alguno el verbo dopar.
COMENTARIOS
Y PREGUNTAS
fgutier@epm.net.co
Agradecimientos muy sinceros al
Dr. Francisco Javier Gutiérrez por la colaboración
que le presta a todos los ciclomontañistas y publico
en general al poner sus conocimientos al servicio de todos
con este documento.